12 de abril de 2022

Nicolás Zepeda condenado a 28 años de prisión por el asesinato de Narumi Kurosaki

El joven chileno negó haber cometido el crimen durante todo el juicio, pese a las pruebas que apuntaban en su contra y las acusaciones particulares para que confesara. Esta mañana se dictó sentencia de 28 años de reclusión, reconociéndolo como culpable del asesinato de su exnovia, Narumi Kurosaki.

Como un exnovio celoso y posesivo, así lo describía la fiscalía Francesa durante el juicio que el día de hoy declaró culpable del homicidio (con premeditación) de su ex novia Narumi Kurosaki, por lo que Nicolás Zepeda fue condenado a 28 años de cárcel.

La fiscalía en principio solicitaba una condena a cadena perpetua. Pero fue el jurado de la corte, compuesto de nueve miembros, tras cuatro horas de deliberación dictaron sentencia para el Chileno, una condena que incluye una "prohibición definitiva" de entrada al territorio francés y de porte de armas, indicó el juez Matthieu Husson. Además, se determinó que Zepeda debe pagar más de 114 millones de pesos a la madre de la joven estudiante junto a sus hermanas, además de 4 millones a su ex novio, quien aseguró que donará dicho dinero a una asociación benéfica.

Nunca se encontró el cuerpo

En el año 2014 Nicolás Zepeda y Narumi Kurosaki se conocieron en Japón, he iniciaron una relación sentimental unos meses después, marcada por "las rupturas y las reconciliaciones", según contó la madre de la víctima, Taeko Kurosaki, durante el juicio. En 2016 terminarían su relación entre septiembre y octubre, al poco tiempo de que la japonesa se mudó a Besanzón para estudiar francés, tras haber obtenido una beca. Una separación que Zepeda no habría tomado bien y no soportaba, según la acusación. La espiaba a través de las redes sociales y estaba especialmente celoso del nuevo novio de Narumi, Arthur del Piccolo. A principios de diciembre de 2016, Zepeda decidió viajar hasta Francia desde Santiago de Chile.

Al llegar a Francia viaja a la misma ciudad de su ex-novia y se queda en las cercanías de donde ella vivía, según su testimonio, fue porque era el único lugar disponible. La acusación apunta a que vigiló durante tres días la residencia de su exnovia, para reconocer como era el lugar. Además, compró un bidón de gasolina, fósforos y un detergente, así lo demostró las pruebas aportadas por la fiscalía, con grabaciones de video y testimonios de vecinos de Kurosaki.

El 4 de diciembre de 2016, Nicolás Zepeda se reencontró con Narumi Kurosaki y se fueron juntos a cenar a un pueblo cercano para luego volver a la habitación de la joven donde pasaron juntos unas 30 horas. En la madrugada, varios estudiantes testificaron que escucharon gritos "estridentes, de una película de terror y hasta usaron la palabra asesinato". No obstante, nadie avisó a la policía.

Según la acusación, Nicolás habría "asfixiado" o "estrangulado" a la joven durante la noche y luego se habría escondido el cuerpo en un bosque de la región o "la habría arrojado al río Doubs", en la misma zona. El cuerpo nunca se llegó a encontrar.

Después de cometido el crimen se habría hecho pasar por Narumi utilizando sus redes sociales para escribirle a los conocidos de la joven, haciéndoles creer que seguía con vida. 

Durante el juicio que terminó hoy, una de las abogadas que representa a la familia de la víctima, lamentó "la ausencia de confesión y de respuestas" por parte del chileno, asegurando que la familia "esperaba más". Pero Zepeda y su defensa insisten en la inocencia, aunque las pruebas lo incriminan y por eso hoy decidió hablar en Francés expresando “Nunca quise estar en medio del dolor de la familia de Narumi” y “No soy quien me gustaría, pero no soy un asesino. No soy el asesino de Narumi”, fueron algunas de las frases que expresó.

Taeko y Kurumi Kurosaki, madre y hermana de Narumi, viajaron desde Tokio a Besanzón, en cuyo tribunal le pidieron en vano directamente a Zepeda, al que tildaron de "monstruo" y de "demonio", que comunicara el paradero del cuerpo.

TEMAS